El éxito de los programas de vacunación masiva contra la COVID-19 dependerá de las enfermeras en primera línea y de las enfermeras líderes al más alto nivel de gobierno

12 Noviembre 2020

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El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) pide a los gobiernos que garanticen la presencia de líderes de enfermería en el corazón de la planificación y ejecución de cualquier propuesta de programas de vacunación masiva. Así se salvaguardará una distribución y administración equitativa y eficaz de las vacunas cuando estén disponibles.

El CIE celebra las recientes noticias alentadoras sobre la tercera fase de un amplio estudio sobre una vacuna. Cuando haya una vacuna disponible, estaremos deseosos de que comiencen los programas de vacunación masiva. Sin embargo, la distribución de los dos mil millones de dosis previstas para finales de 2021 dependerá en gran medida del personal sanitario en todo el mundo, en particular de los 27 millones de enfermeras a las que la pandemia ha llevado al límite en su trabajo.

El Director General del CIE Howard Catton ha declarado:

“La posibilidad de tener pronto una vacuna a disposición es una gran noticia: da a miles de millones de personas la esperanza de lograr tener bajo control la pesadilla de esta pandemia. Sin embargo, un programa de vacunación exitoso es mucho más que un pinchazo rápido en el brazo, y la enorme tarea sin precedentes de vacunar a la población mundial equivale, en términos de salud pública, a aterrizar a alguien en la luna. Las organizaciones del ámbito de la salud y los gobiernos han de reconocer la envergadura de esta labor y hacer lo que sea necesario para garantizar que el personal tiene el apoyo que necesita. Una forma de hacerlo es contar con enfermeras líderes sénior en los equipos de gestión controlando la respuesta a la vacunación en cada país, llegando hasta el nivel gubernamental.”

El CIE cree que los programas de vacunación masiva tendrán que lidiar con una serie de obstáculos que solo enfermeras experimentadas pueden contribuir a resolver, como por ejemplo:

  • La falta de confianza en las vacunas por parte de algunos ciudadanos
  • El acceso a grupos a los que es difícil llegar
  • Factores socioeconómicos que impiden a algunas personas acceder a servicios de inmunización
  • El hecho de que algunas jurisdicciones no permiten que las enfermeras trabajen autónomamente y en todo su ámbito de práctica
  • La necesidad de proporcionar cuidados holísticos, y no solo clínicas de vacunación

El Sr. Catton ha proseguido:

“El informe del CIE sobre las enfermeras en materia de inmunización muestra que ocupan una posición central en la labor de vacunación en todo el mundo, pero los programas de vacunación de esta envergadura requieren la aportación de enfermeras líderes desde el principio para garantizar su correcta planificación, gestión y monitorización, además de para ofrecer resultados equitativos y eficaces.

La mayor parte del personal encargado de administrar vacunas y ofrecer asesoramiento estará formado por enfermeras pero estas ya están muy sobrecargadas por las exigencias de la segunda ola del virus, y por sus niveles de contagio y enfermedad que siguen siendo preocupantemente elevados. Los datos del CIE y la reciente investigación publicada en la British Medical Journal muestran el alto riesgo del personal sanitario, en contacto con los pacientes, en relación con la COVID-19: hay que darles la prioridad para vacunarse de manera que estén en condiciones de cumplir la promesa de la vacuna y proteger los sistemas de salud en los que trabajan.”

“El CIE no tiene ninguna duda de que las enfermeras y sus colegas trabajadores sanitarios están comprometidos para llevar a cabo el proceso de vacunación con el mismo valor y compromiso que han demostrado durante toda la pandemia. Depende de los gobiernos garantizar que cuentan con el apoyo que necesitan para cumplir con este cometido.”

Descargar del comunicado de prensa aquí