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Día Internacional de la Enfermera: Estudio de caso de la semana

21 Abril 2020


Incrementando el acceso, la equidad y la calidad de la atención de urgencias gracias a la mejora de la evaluación por parte de la enfermería de urgencias: Australia

Autor: Profesora Kate Curtis

Case study photo

Las enfermeras no están en la primera línea de la atención de urgencias únicamente durante las pandemias. Las 300 enfermeras de urgencias del distrito local de salud de Illawarra Shoalhaven, Nueva Gales del Sur, Australia, prestan cuidados a más de 150 000 pacientes al año, un tercio de ellos niños.

Las enfermeras y otros clínicos en primera línea son responsables de la evaluación inicial, así como de la gestión y la seguridad de los pacientes críticos. Son los primeros profesionales, y en ocasiones los únicos, a los que ven los pacientes, por lo que la calidad de su evaluación inicial y tratamiento es fundamental.

La atención de urgencias es un componente esencial de todos los sistemas sanitarios cuyo uso está creciendo exponencialmente en todo el mundo. Mejorar la atención de urgencias salva vidas, evita morbilidad secundaria y reduce el tiempo de recuperación. El reconocimiento, tratamiento y gestión oportunos de los enfermos agudos en los niveles adecuados del sistema de salud es fundamental para la calidad y la seguridad de la atención sanitaria.

Los servicios de urgencias son un entorno sanitario extraordinariamente complejo. El papel que desempeñan sus profesionales clínicos es claramente diferente al de otras especialidades puesto que evalúan y ponen en marcha cuidados con distintos grados de urgencia y gravedad clínica para pacientes de todas las edades, muchos de los cuales no están diagnosticados ni diferenciados.

Los clínicos de urgencias, en particular las enfermeras, realizan una evaluación completa y, en caso necesario, ponen en marcha pruebas e intervenciones. Dicha evaluación sostiene decisiones clínicas y una atención segura previniendo, detectando y actuando en caso de deterioro. Una evaluación de calidad y oportuna es crucial puesto que los pacientes de urgencias a menudo tienen tiempos de espera prolongados antes de someterse a una revisión de nivel superior. No reconocer y dar respuesta a pacientes cuya situación se está deteriorando aumenta la incidencia de eventos adversos con una elevada tasa de mortalidad.

Los enfoques estructurados para la evaluación de pacientes de trauma, como la valoración primaria, mejoran la prestación de cuidados y los resultados del paciente. La estandarización de la evaluación genérica de urgencias más allá de las vías respiratorias, la respiración y la circulación mejora el valor de la misma, además de reducir variaciones injustificadas en los cuidados, facilitar un reconocimiento y respuesta oportunos al deterioro clínico, reducir los plazos hasta el tratamiento definitivo y maximizar la calidad de los resultados. La Organización Mundial de la Salud reconoce que la realización de una mejor evaluación clínica es un área de necesidad.

“HIBEID”, que significa Historia, Identificación de Banderas rojas, Evaluación, Intervenciones, Diagnóstico, comunicación y reevaluación (Figura 1), es el único marco completo de evaluación aplicable a todos los pacientes de urgencias puesto que no depende del contexto, el nivel de habilidades clínicas o los recursos. Ha sido diseñado por la Profesora Kate Curtis y su equipo para una prestación óptima de atención de urgencias.

Figura 1

Se ha diseñado un instrumento de implementación y un paquete formativo para las enfermeras de urgencias con el fin de incorporar este nuevo modelo que ahora se utiliza en la práctica clínica en varios servicios de urgencias tanto en Australia como a nivel internacional.

Entre los recursos a disposición para la implementación del HIBEID se encuentra literatura publicada que demuestra la base de evidencia sobre la que se sustentan los componentes de este marco y su eficacia al aplicarlo; un manual con currículum/lecciones, planes/facilitador para las enfermeras en los albores de su carrera y formación práctica de grupo para la ‘formación de formadores’; recursos pedagógicos; y una herramienta de implementación informada por técnicas de cambio comportamental.

Al utilizar el HIBEID, las enfermeras de urgencias mejoran su autoeficacia, así como la comunicación y detección de los indicadores clínicos e históricos de las urgencias. La enfermería de urgencias y el personal médico perciben el HIBEID como un instrumento útil para utilizar en entornos clínicos al objeto de mejorar la coherencia, la documentación y la comunicación.

En aras de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), atender las urgencias de las personas con una asistencia médica oportuna y óptima cumple el Objetivo 3 relativo a la buena salud y al bienestar. Además, se han celebrado talleres de ‘formación de formadores’ en Nepal, Sri Lanka, Fiyi, Colombia y en varios lugares de Australia.