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Prestando cuidados de maternidad seguros durante la COVID-19, Malasia

2 Marzo 2021

Autor: Che Zaiton Binti Yahaya, Enfermera Supervisora de Salud, Malasia


IND Case Study 2021: Providing safe maternal services during COVID-19, Malaysia

Desde marzo de 2020, el distrito de Yan en Malasia se ha visto afectado por la pandemia de COVID-19. Con una población de 78 800 habitantes, Yan tiene cuatro clínicas de salud y 13 clínicas de salud rurales. Además, ha diseñado un plan para impartir conocimientos a las 100 enfermeras del distrito.

Se ha pedido a todas las enfermeras que se descarguen la aplicación “My Sejahtera” del Ministerio de Salud que monitoriza los movimientos de las enfermeras y detecta los contactos cercanos de cualquier persona infectada por el virus. Además, todas las enfermeras registran su temperatura al entrar y salir de su puesto de trabajo.

El Departamento de Salud Materna e Infantil del distrito de Yan presta servicios para el embarazo, el niño, la salud de la mujer y asistencia ambulatoria, además de cuidados de maternidad postparto. Según las directrices de la nueva normalidad, los servicios se prestan de conformidad con citas "escalonadas" en las que se atiende a dos personas cada hora en casos normales y solo a una cada hora en casos problemáticos. Cada cita se planifica en función de las necesidades del paciente, se limita la cantidad de personal que interactúa con él y la duración es de un máximo de 15 minutos. Con el fin de reducir cualquier atasco, no se permite que los acompañantes de los pacientes accedan a la clínica, las enfermeras y matronas solo ven a un paciente en cada consulta y el volumen en la sala de espera está limitado a 5-7 personas. También se aplica un sistema de gestión de colas con número y mayor distancia entre asientos.

Otra de las formas de bridar mayor protección es la creación de caminos separados de entrada y salida para los pacientes que acuden a las clínicas. Además, en todas ellas se realiza un cribado a la entrada siguiendo listas de control para comprobar la temperatura corporal y otras señales de infección como fiebre, resfriado, irritación de garganta, etc. También se pregunta a los pacientes si provienen de un área de riesgo por incidencia elevada de la COVID-19. Todas las clínicas disponen de posters y carteles que avisan sobre la implementación de la orden de control de movimientos de la nueva normalidad.

La gestión de casos en línea, mediante servicios de asesoramiento es uno de los retos a los que se enfrentan las enfermeras y matronas que trabajan con pacientes en áreas rurales con mala conexión a internet y otro desafío aún mayor se produce cuando los pacientes padecen problemas financieros y el cabeza de familia pierde su fuente de ingresos. También hay una nueva iniciativa que ofrece asistencia para reducir el peso de la situación en la familia proporcionando “kits de maternidad” a las madres que han dado a luz durante el último confinamiento o la última orden de control condicionado de movimientos.

Para proteger al personal, todas las enfermeras y matronas están comprometidas con el uso de equipos de protección individual (EPI) integrales y el mantenimiento de la distancia social entre colegas evitando por ejemplo el contacto estrecho y utilizando siempre mascarilla facial. En la sala de oración, se pide que cada usuario lleve su propio material y alfombrilla para rezar con el fin de evitar contagios. Asimismo, se lleva a cabo un proceso de higienización dos veces al día, por la mañana y por la tarde, y hay una persona de enlace que realiza una auditoría interna semanal en cada unidad para garantizar el cumplimiento de las directrices por parte del personal. El Ministerio de Salud también ha realizado una auditoría para confirmar el cumplimiento de las directrices de la nueva normalidad. Asimismo, las enfermeras y matronas están cuidando de su salud mental y sus niveles de estrés mediante técnicas de respiración profunda, masaje, música, oración, relajación, terapia, así como ejercicio moderado y primeros auxilios psicológicos.

El personal del Departamento de Salud Materna e Infantil considera que las directrices y protocolos son de máxima utilidad en estos tiempos para garantizar la seguridad tanto de la plantilla como de los pacientes. El gobierno y la ciudadanía aprecian la labor de la enfermería durante la pandemia y, cuando finalice, las enfermeras y matronas esperan recibir un incremento salarial y prestaciones y permisos especiales para ellas y sus familias.