Más de 40 millones de profesionales sanitarios instan a los líderes del G20 a colocar la salud pública en el centro de la recuperación del Covid-19

26 Mayo 2020

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La presente carta ha sido apoyada y promovida por la Alianza Global de Clima y Salud, la campaña Every Breath Matters, y la Organización Mundial de la Salud para servir a la comunidad médica y sanitaria global

Más de 40 millones de enfermeras, médicos y otros profesionales de la salud de 90 países, incluidos muchos de los que están trabajando en las primeras líneas de la pandemia de Covid-19 han enviado una carta hoy a los líderes del G20 instándoles a poner la salud pública en el centro de sus paquetes de recuperación económica con el fin de evitar futuras crisis y conseguir que el mundo sea más resiliente al respecto.

En la mayor movilización de la comunidad sanitaria desde la preparación para el acuerdo del clima de Paris 2015, más de 350 grupos del ámbito de la salud en representación de los profesionales sanitarios, en particular la Asociación Médica Mundial, el Consejo Internacional de Enfermeras, la Federación de Enfermeras y Parteras de la Commonwealth, la Organización Mundial de Médicos de Familia y la Federación Mundial de Asociaciones de Salud Pública han firmado la carta en nombre de sus miembros, junto con miles de profesionales sanitarios a título individual.

La misiva pide a los gobiernos que den prioridad a las inversiones en salud pública, así como en aire y agua limpios y un clima estable en los paquetes de estímulo económico que se están considerando en la actualidad. Estas inversiones reducirían la contaminación del aire y las emisiones responsables del calentamiento del clima que dañan la salud, además de generar una mayor resiliencia ante futuras pandemias a la par que crearían puestos de trabajo más estables, afirma la carta.

Para lograr esta recuperación saludable, los líderes de los países del G20 han de contar con la participación de sus comunidades sanitaria y científica en el diseño de los paquetes de estímulo. Estas decisiones sobre los estímulos también han de tener en cuenta las evaluaciones médicas y científicas respecto al impacto de las medidas en la salud pública tanto a corto como a largo plazo.

La pandemia de Covid-19 ha expuesto a los profesionales sanitarios a la muerte, la enfermedad y a problemas mentales a niveles que no se habían visto en décadas. La magnitud de este dolor se hubiera podido mitigar al menos parcialmente mediante inversiones adecuadas en preparación para pandemias, salud pública y administración ambiental.

Los líderes han de aprender de estos errores y lograr una recuperación que de alguna forma haga que el mundo sea más fuerte, sano y resiliente, afirman los profesionales de la salud. Los gobiernos tienen el poder de realizar esta transformación en los próximos 12-18 meses, lo cual depende de dónde y cómo dirijan los billones de dólares que están a punto de inyectar en la economía. Las cumbres internacionales de este año ofrecen a los líderes mundiales la oportunidad de colocar juntos la salud pública en el centro de todos los esfuerzos de recuperación, en particular la cumbre del G7 el 10 de junio, el Consejo Europeo los días 18 y 19 de junio, la reunión del FMI-Banco Mundial del 16 al 18 de octubre y la cumbre del G20 los días 21 y 22 de noviembre.

Tal y como ha dejado claro el Covid-19, la economía sufre cuando la salud humana se ve comprometida, prosiguen los profesionales sanitarios. Su mensaje es que un planteamiento basado en la ciencia para una recuperación saludable del Covid-19 tiene que desembocar en decisiones para reducir tanto la contaminación de aire, que debilita los pulmones, los corazones y otros órganos, como las emisiones de gases de efecto invernadero, que provocan sequía, calor extremo, inundaciones, incendios salvajes y otras alteraciones que amenazan la vida.

Una recuperación saludable requiere que los gobiernos inviertan en industrias, puestos de trabajo, producción de alimentos y cadenas de suministro de alimentos de manera sostenible e innovadora. De esta forma, señalan los profesionales de la salud, los líderes promoverán dietas más saludables, energías más renovables, fomentarán que las personas se desplacen más caminando y andando en bicicleta, y también en transporte público de cero emisiones, una regeneración radical de los árboles y la naturaleza y otros cambios que sostendrán la salud humana, económica y planetaria hasta bien avanzado el futuro.

Citas:

Dr. Miguel R. Jorge, Presidente, Asociación Médica Mundial: "Los profesionales de la salud están en las primeras líneas de esta emergencia y estamos viendo la inmensa pérdida de vidas por haber actuado demasiado tarde. Ahora sabemos mejor que nunca que una vida sana depende de un planeta sano. A medida que recorramos el camino hacia la recuperación, no podremos ignorar que hemos de construir un sistema que nos proteja de sufrir más daños. Por eso es importante que los gobiernos tengan en cuenta la salud pública al debatir los paquetes de recuperación. Necesitamos un planteamiento global y una recuperación sana y verde, y lo necesitamos ahora."

Annette Kennedy, Presidenta, Consejo Internacional de Enfermeras: “El Covid-19 ha obligado al mundo a detenerse y hacer balance, dándonos así una oportunidad extraordinaria para realizar cambios que beneficiarán al planeta y a todas las personas que viven en él. El cambio climático representa una amenaza inminente y grave para la salud de la población mundial. Estamos instando a los gobiernos a asegurarse de que los niveles de contaminación no vuelven a ser como antes de manera que nuestros niños y nietos puedan criarse en un clima vivible y sostenible. Quizá sea la única oportunidad que tenemos de sacar algo positivo de la pandemia de Covid-19, y sería imperdonable dejarla pasar. Los miembros del CIE entienden que existe una correlación directa entre la preparación para el futuro y las inversiones en servicios de salud y contra el cambio climático. Solo invirtiendo en la salud y el medio ambiente podremos crear un futuro sostenible.”

Jeni Miller, Directora General, Alianza Global de Clima y Salud: “Una recuperación saludable reconoce que la salud humana, la salud económica y la salud del planeta están estrechamente interrelacionadas; la pandemia ha demostrado que hay que lograr la recuperación económica con modalidades que fortalezcan nuestra resiliencia en materia de salud global. Al diseñar los planes nacionales de recuperación con inversiones de ingentes cantidades de fondos públicos, los gobiernos han de tener en consideración estas relaciones cruciales y no deben ceder ante presiones de las corporaciones para debilitar los estándares medioambientales con repercusiones directas en la salud humana. No es el momento de volver a hacer las cosas como antes, es el momento de dar pasos valientes al frente y crear un futuro que proteja tanto a las personas como al planeta.”

Dra. Maria Neira, Directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud: “Es ejemplar ver a los millones de enfermeras, médicos y trabajadores sanitarios que nos están guiando en esta crisis sanitaria que está marcando nuestro tiempo realizando un llamamiento para una recuperación saludable y largoplacista del Covid-19. Su misiva a los líderes del G20 está completamente en línea con el manifiesto de la OMS a favor de una recuperación sana y verde, es decir: 1) Proteger y preservar la fuente de la salud humana: la naturaleza. 2) Garantizar servicios esenciales, desde agua y saneamiento hasta energía limpia en las instalaciones sanitarias: 3) Invertir en los sistemas energéticos del futuro, no del pasado. 4) Construir ciudades saludables y vivibles. 5) Promover dietas saludables y sostenibles. 6) Dejar de utilizar dinero del contribuyente para financiar la contaminación.”

Prof. K. Srinath Reddy, Presidente de la Fundación de Salud Pública de India: “El Covid-19 pone de manifiesto los peligros de un saqueo ecológico gratuito que genera cintas transportadoras de virus sobre todo contenidos en la fauna haciendo que se conviertan en patógenos virulentos para la raza humana. La contaminación del aire y el agua erosionan nuestra capacidad de soportar su invasión a causa de una inmunidad innata disminuida y males preexistentes para la salud que amplifican el daño que el virus puede infligirnos. Es la lección número uno en cuestión de medio ambiente y una historia con moraleja de la que hemos de extraer ideas sobre cómo remodelar nuestro futuro. Si se rompe la harmonía con la naturaleza, nos quedamos con el daño. Coexistamos sabiamente para existir.”

Mary Robinson, Presidenta de The Elders, y primera mujer Presidenta de Irlanda, ex Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos: "Deseo hacerme eco del parecer de los profesionales de la salud en todo el mundo: reconstruir una sociedad sana significa actuar de manera fehaciente y duradera en la crisis del clima. El Covid-19 ha arrojado luz sobre la interconexión de nuestras vulnerabilidades compartidas y ha demostrado más allá de cualquier duda que la salud pública y la protección de nuestro planeta están inextricablemente relacionados."

Fiona Armstrong, Fundadora y Directora General, Alianza de Clima y Salud, Australia: “Los gobiernos nacionales han de garantizar que sus paquetes de estímulo económico diseñados para sacarnos de la crisis de salud del Covid-19 no nos llevan directamente a otra crisis. Por eso hay que invertir en energía limpia y renovable, así como en transporte activo y público y en la conservación de la naturaleza, y no en combustibles fósiles contaminantes que provocan el riesgo de seguir dañando nuestra salud. Igual que los gobiernos han escuchado a los expertos en materia de salud y han confiado en la ciencia para responder a la crisis sanitaria del Covid-19, han de hacer lo mismo en el caso de la crisis del clima. Nuestra salud depende de ello."

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