¡Ataques a centros y personal de salud! El Consejo Internacional de Enfermeras condena la violencia contra los trabajadores sanitarios

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Ginebra, Suiza; 15 de mayo de 2019 – Un nuevo informe publicado hoy demuestra que los centros y el personal de salud siguen siendo objeto de ataques, impidiéndose así la prestación de servicios de salud esenciales e hiriendo y matando a pacientes y trabajadores sanitarios. El informe, La impunidad permanece: ataques a centros y personal de salud en 23 países en conflicto en 2018 es el sexto informe anual de la Coalición para Preservar la Salud en Conflicto y documenta en relación con 2018 casi 1 000 violaciones de leyes humanitarias internacionales y resoluciones de Naciones Unidas diseñadas para proteger a los trabajadores de la salud en zonas de conflicto. En total, han provocado la muerte de 167 trabajadores de la salud y más de 700 heridos que solo estaban ahí para ayudar a personas enfermas, lesionadas y moribundas.

El CIE condena sin ningún tipo de reserva todos y cada uno de los ataques a enfermeras y matronas que están trabajando en zonas de conflicto con la única finalidad de prestar cuidados, tratamiento y consuelo a enfermos, heridos y moribundos. Asimismo, el CIE insta a todos los gobiernos y a otros combatientes a defender las leyes internacionales que protegen a los trabajadores sanitarios.

En respuesta al informe, el Director General del CIE Howard Catton ha declarado:

‘Este informe es espeluznante y cualquiera que lo lea quedará horrorizado al conocer los trágicos descubrimientos que contiene.’

‘Las enfermeras son una fuerza para el bien, que dispensa cuidados de manera imparcial con arreglo a su código ético. Su protección es un símbolo de nuestra humanidad que debemos proteger y respetar independientemente de dónde estén prestando cuidados y atención a los necesitados.’

‘Las enfermeras proporcionan ayuda a todos los bandos en las zonas de guerra y a los inocentes que se han convertido en blanco o se han visto atrapados en fuego cruzado.’ ‘Aún así, las enfermeras y las matronas estuvieron entre los al menos 167 trabajadores sanitarios que resultaron muertos y los 710 heridos en 2018.’

‘Este informe detalla cómo las enfermeras y otros profesionales de la salud han sido objeto de agresiones brutales, con cuchillos, palos, armas de fuego, proyectiles, bombas y fuego. Han sido intimidados, raptados y han sufrido agresiones sexuales y violaciones. También han sido asesinados. Y, tristemente, sus padres han sufrido el mismo destino.’

‘Estos ataques provocan sufrimiento inmediato y muerte. Pero también privan a las poblaciones del acceso a atención de salud porque cuando se producen conllevan el cierre de instalaciones, daños en las infraestructuras y la retirada del personal correspondiente por parte de las ONG y otros proveedores.’

'Dificultan aún más el abordaje de brotes de enfermedades, como el virus del Ébola, interfieren con intervenciones urgentes destinadas a salvar vidas e impiden los programas de vacunación.’

‘El cese de estos ataques injustificables harán que el mundo sea un lugar mejor y más seguro para todos nosotros.’

‘Ahora los líderes internacionales no solo tienen que condenar estas atrocidades sino actuar para prevenirlas en el futuro y garantizar la Salud para Todos.’

Selección de estudios de casos de enfermeras y matronas

Afganistán

En un incidente ocurrido el 3 de julio, la provincia Khorasan del Estado Islámico reivindicó un intento fallido de lanzamiento de misiles a un hospital en Jalalabad cuando iba a ser inaugurado por el Presidente. No acertaron en el blanco. En un incidente con armas de fuego en julio, hombres armados sin identificar atacaron un centro de formación de matronas tras provocar varias explosiones en los alrededores.

Un intercambio de disparos posterior provocó la muerte de dos personas: un guardia y un chófer.

Camerún

En Camerún se han denunciado 14 ataques con armas en cinco casos. En cuatro de los ataques, los autores utilizaron armas de fuego y en el quinto usaron palos, machetes y tenazas para arrancar uñas. En uno de los cuatro ataques con armas de fuego, las fuerzas cameruneses abrieron fuego contra una ambulancia que transportaba pacientes, dejando a una enfermera gravemente herida.

También se ha denunciado que tanto el grupo armado Boko Haram como las fuerzas cameruneses han perpetrado ataques en 2018 contra centros y personal de salud en Camerún. Se ha informado de siete ataques por parte de las fuerzas cameruneses denunciándose su responsabilidad en el ataque a un hospital en Labialem que provocó la muerte de una enfermera.

Asimismo, se ha denunciado que en el sur de Camerún, las fuerzas militares cameruneses han atacado el Centro de Salud Católico de Tadu prendiéndole fuego y provocando la muerte de 13 pacientes, incluida una mujer que acababa de dar a luz. Una enfermera presente durante el ataque realizó las siguientes declaraciones sobre las fuerzas militares cameruneses: ‘me obligaron a abandonar al hospital y comenzaron a destrozar el pabellón de maternidad. Después, prendieron fuego a todo el hospital,’ añadiendo seguidamente que el ejército de Camerún creía que el hospital estaba dando refugio a fuerzas anglófonas pro independencia.

República Centroafricana

En la República Centroafricana se han producido 47 ataques a trabajadores, instalaciones y trasportes sanitarios. Dos trabajadores de la salud resultaron muertos (una matrona y un agente sanitario desconocido), dos trabajadores de vacunación fueron secuestrados y torturados, dos trabajadores sanitarios sufrieron agresiones físicas, una enfermera fue víctima de una agresión sexual, y al menos diez trabajadores sanitarios fueron amenazados o intimidados.

República Democrática del Congo

En la República Democrática del Congo se han producido 24 ataques a trabajadores y centros sanitarios. Tres trabajadores de la salud han resultado muertos, ocho secuestrados, dos agredidos y dos han sido víctimas de violencia sexual; al menos 13 pacientes han sido agredidos: 12 apuñalamientos y una violación. En un incidente en el que fue violada una paciente, hombres armados vestidos de paisano entraron en un centro de salud, lo saquearon y después atacaron y violaron a una enfermera y a una paciente antes de intentar, sin llegar a conseguirlo, violar a otra enfermera. Tras pegar a varios pacientes, robaron algunos artículos sin especificar y abandonaron las instalaciones.

Nigeria

El 1 de marzo en el área del gobierno local de Kala Balge en Rann, Nigeria, insurgentes de Boko Haram dotados de armas automáticas, utilizaron lanzagranadas y vehículos armados para atacar un campamento de desplazados internos que albergaba a 55 000 personas.

Los insurgentes mataron al menos a dos nigerianos que trabajaban para la Organización Internacional para las Migraciones y a un médico que trabajaba para UNICEF. También raptaron a dos matronas - Saifura Hussaini Ahmed Khorsa y Hauwa Liman – que trabajaban en un centro de salud sostenido por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), y a una enfermera - Alice Loksha – que trabajaba en otro centro de salud sostenido por UNICEF.

Tras este incidente, el 2 de marzo, Médicos sin Fronteras anunció la suspensión de sus actividades médicas en la ciudad y evacuó a 22 trabajadores nacionales e internacionales. Esta organización declaró que no estaba claro cuántas personas habían resultado muertas y heridas en ese violento ataque pero señaló que su personal había tratado a nueve heridos. Asimismo, afirmó que en Rann 40 000 personas dependían prácticamente por completo de sus servicios para acceder a asistencia sanitaria y que 60 niños de su programa de nutrición se quedarían sin atención médica.

El 17 de septiembre, militantes de Boko Haram mataron a una de las matronas raptadas, Saifura Hussaini Ahmed Khorsa, de 25 años, y publicaron un vídeo de su ejecución. El CICR condenó el asesinato e instó a los captores a liberar al resto de trabajadores sanitarios. El Jefe de la Delegación del CICR en Abuya, Eloi Fillion, declaró: ‘Saifura se trasladó a Rann para ayudar desinteresadamente a los necesitados, instamos a quienes aún tienen retenidas a nuestras colegas Hauwa y Alice a liberarlas. Al igual que Saifura, no forman parte de la lucha armada. Son una matrona y una enfermera.’

El 16 de octubre, en el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental, un grupo militante afiliado al mismo y una facción de Boko Haram mataron a la otra matrona secuestrada, Hauwa Liman, de 24 años de edad. El CICR afirmó que Liman era una ‘mujer dinámica y entusiasta muy querida por su familia y amigos. Estaba muy volcada en su trabajo ayudando a mujeres vulnerables en la localidad de residencia de su familia.’

El CICR también afirmó que, ‘la muerte de Hauwa y Saifura no es solo una tragedia para sus familias sino que su pérdida también la sentirán miles de personas en Rann y otras áreas afectadas por conflictos en el noreste de Nigeria, donde sigue siendo muy complicado acceder a atención de salud.’

El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha condenado los secuestros y asesinatos: ‘Todas las partes del conflicto han de proteger a los cooperantes que proporcionan asistencia humanitaria con el fin de salvar las vidas de los millones de personas necesitadas en el noreste de Nigeria.’

Según los informes de la ejecución de Hauwa Liman, la enfermera Alice Loksha permanece en cautividad.

Ucrania

en 2018 se produjeron 11 ataques a trabajadores y centros sanitarios. La mayoría ocurrieron en el este de Ucrania, la mitad de ellos en Donetsk. En estos 11 incidentes, se informó de la muerte de dos trabajadores de la salud, siete heridos y tres amenazados e intimidados, así como de tres guardias o chóferes afectados. Además, se notificaron daños en dos centros de salud y el cierre forzado de otros cuatro.

En nueve de los incidentes denunciados, sigue sin conocerse el autor. La Coalición recibió información sobre los autores en relación con solo dos de ellos, uno que habría sido llevado a cabo por militantes apoyados por Rusia y otro por fuerzas militares híbridas de Rusia. En este último, una enfermera militar ucraniana resultó muerta en un bombardeo mientras dispensaba tratamiento a civiles en la zona de conflicto de Donbass.


Nota para los editores

El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) es una federación de más de 130 asociaciones nacionales de enfermeras en representación de los millones de enfermeras de todo el mundo. Dirigido por enfermeras y liderando la enfermería en el ámbito internacional, el CIE trabaja para garantizar cuidados de calidad para todos y políticas de salud sólidas a nivel global.

El CIE es miembro de la Coalición para Preservar la Salud en los Conflictos, un grupo de organizaciones no gubernamentales que trabajan para proteger a los trabajadores, los servicios y las infraestructuras de salud.

Coalición para Preservar la Salud en los Conflictos (2019) Preservar la Salud en los Conflictos 2018 – La impunidad permanece: ataques a centros y personal de salud en 23 países en conflicto, SHCC, Washington DC.

Para más información, les rogamos se pongan en contacto con

Gyorgy Madarasz, responsable de prensa, Tel: +41 22 908 01 16

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