El CIE condena el ataque mortal contra un enfermero en la RDC y alerta sobre la desinformación sanitaria

29 Octobre 2026
NursesforPeace

El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) expresa sus más sinceras condolencias tras el asesinato de un enfermero y las graves lesiones sufridas por otro profesional de la salud mientras respondían a una alerta de ébola en Bafwasende, provincia de Tshopo, en la República Democrática del Congo (RDC). El CIE se solidariza con sus familias, compañeros y la comunidad de enfermería de la RDC, reconociendo que otros compañeros de profesión también han perdido la vida en ataques anteriores.

En respuesta a la tragedia, el director ejecutivo del CIE, Howard Catton, advirtió de que la desinformación sanitaria y la pérdida de confianza en la ciencia se están convirtiendo en amenazas mortales para el personal de enfermería y otros profesionales de la salud.

El personal de enfermería goza de un amplio reconocimiento por la confianza que inspira, lo que lo convierte en una fuente esencial de información sanitaria fiable. La desinformación puede socavar esa confianza y exponer a los profesionales sanitarios a la hostilidad y la violencia. Sin embargo, la violencia durante los brotes puede tener múltiples causas, entre ellas el miedo, la desconfianza arraigada y el sentimiento de exclusión de las comunidades respecto a la toma de decisiones. Las respuestas eficaces deben involucrar a las comunidades como socios, apoyando el liderazgo local y fomentando la implicación compartida en las medidas para proteger la salud.

A este peligro se suma el continuo ataque militar deliberado contra el personal y las instalaciones sanitarios en zonas de conflicto. Como miembro fundador de la Coalición para la Protección de la Salud en Situaciones de Conflicto, el CIE ha condenado en repetidas ocasiones la normalización de los ataques contra la asistencia sanitaria y ha exigido el respeto del derecho internacional humanitario y la rendición de cuentas por las violaciones cometidas.

El personal de enfermería que atiende a personas con enfermedades infecciosas también sigue enfrentándose a una escasez inaceptable de equipos de protección individual (EPI). El CIE ya ha dado la voz de alarma anteriormente sobre la protección inadecuada del personal de enfermería que atiende a personas con ébola y ha advertido contra la repetición de los fallos mortales de la COVID-19. Sus llamamientos a garantizar el acceso inmediato a los EPI, la formación y el apoyo siguen siendo urgentes, junto con su exigencia de que se finalice y se ponga en marcha el Acuerdo sobre Pandemias de la OMS.

A través de #NursesforPeace, el CIE también está apoyando a la Orden Nacional de Enfermeros del Congo (ONIC) para reforzar la protección del personal de enfermería y la respuesta al ébola, con formación en prevención y control de infecciones, detección precoz y participación comunitaria.

Howard Catton afirmó:

«La desinformación sanitaria y la pérdida de confianza en la ciencia suponen ahora un riesgo mortal para el personal de enfermería y otros trabajadores sanitarios. A esto se suman los continuos ataques militares deliberados contra centros sanitarios y su personal en zonas de conflicto, así como la falta de equipos de protección para quienes responden ante las enfermedades infecciosas.

»No hay asistencia sanitaria sin profesionales sanitarios y, si el mundo se toma en serio el derecho a la salud, debe tomarse igualmente en serio la protección de quienes la prestan».

El CIE insta a tomar medidas para contrarrestar la desinformación sanitaria, proteger de la violencia a los profesionales y las instalaciones sanitarios, y garantizar que el personal de enfermería disponga del equipo y el apoyo que necesita para prestar asistencia de forma segura.