Día Mundial de la Asistencia Humanitaria: los conflictos, los recortes presupuestarios y la violencia amenazan a los profesionales sanitarios de todo el mundo

AMPS
19 Agosto 2026
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Con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, la Alianza Mundial de Profesiones de la Salud (AMPS) se solidariza con los trabajadores humanitarios de todo el mundo y pide que se ponga fin de inmediato a los ataques contra los profesionales sanitarios, los pacientes y los centros de salud en zonas de conflicto.

Cada día, médicos, enfermeras, fisioterapeutas, dentistas y farmacéuticos arriesgan su propia seguridad para prestar una atención sanitaria vital a las personas atrapadas en la guerra. Cada vez con mayor frecuencia, son objeto de ataques simplemente por desempeñar su trabajo.

El Derecho internacional humanitario es inequívoco: los trabajadores sanitarios, los pacientes y los centros médicos deben estar protegidos en todo momento. Sin embargo, estas protecciones legales se ignoran con una frecuencia alarmante, mientras que los responsables rara vez rinden cuentas por ello. Esta cultura de impunidad debe acabar.

La magnitud de la crisis sigue aumentando. A medida que se multiplican los conflictos y cambia la naturaleza de la guerra debido a las nuevas tecnologías militares, como los drones armados y otros sistemas de armamento avanzados, la asistencia sanitaria se ve cada vez más en el punto de mira. Según el informe anual de 2026 de la Coalición para la Protección de la Salud en Situaciones de Conflicto (en inglés), en 2025 se documentaron 2.546 ataques contra la asistencia sanitaria en 33 países, entre ellos 790 hospitales bombardeados e incluso equipos de búsqueda y rescate que fueron blanco de ataques con drones. Solo en 2025, un total de 455 trabajadores sanitarios fueron asesinados, 218 secuestrados y 263 detenidos o arrestados. Estos ataques tienen un impacto significativo en los sistemas sanitarios, ya que socavan tanto la prestación de servicios como la resiliencia a largo plazo de dichos sistemas.

A este impacto se suma el agravamiento de la crisis de financiación. Los profundos recortes en la financiación sanitaria y humanitaria han reducido drásticamente la disponibilidad de servicios esenciales en zonas de conflicto, dejando a las comunidades con menos profesionales sanitarios, menos medicamentos y menos centros operativos justo cuando las necesidades son mayores. Según el informe de la Coalición para la Protección de la Salud en Situaciones de Conflicto, casi tres cuartas partes de los países afectados por conflictos han visto sus servicios sanitarios gravemente afectados por los recortes presupuestarios.

«Los profesionales sanitarios no eligen bando en la guerra, eligen a los pacientes. Cada día, médicos, enfermeros, farmacéuticos, fisioterapeutas y dentistas se exponen a riesgos para prestar asistencia basándose únicamente en las necesidades, de acuerdo con los principios humanitarios que sustentan la atención sanitaria. Sin embargo, con demasiada frecuencia son atacados precisamente por hacer eso, mientras que los recortes en la financiación humanitaria y sanitaria están desmantelando silenciosamente los servicios de los que dependen los civiles para sobrevivir. Se trata de un doble ataque a la atención sanitaria. Los Estados y las partes en conflicto deben respetar el Derecho internacional humanitario, proteger a los profesionales sanitarios, a los pacientes y a los centros sanitarios, y garantizar que los responsables de los ataques rindan cuentas. Los profesionales sanitarios no son combatientes. No son objetivos. Protegerlos no es solo una obligación legal: es esencial para proteger a los pacientes, salvaguardar los sistemas sanitarios y preservar nuestra humanidad compartida», afirmó Howard Catton, presidente de la AMPS y director general del Consejo Internacional de Enfermeras.

Con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, la AMPS insta a los gobiernos, a las partes en conflicto y a la comunidad internacional a actuar con urgencia para proteger a los profesionales sanitarios, salvaguardar los servicios de salud y garantizar que se exijan responsabilidades por los ataques contra la asistencia sanitaria. A medida que los conflictos se intensifican, la financiación de los programas de salud disminuye y la violencia contra el personal sanitario continúa sin cesar, la capacidad de los profesionales sanitarios para prestar una atención que salva vidas se ve cada vez más amenazada. Los profesionales sanitarios no son combatientes ni objetivos, y están protegidos por el Derecho internacional humanitario. Protegerlos es esencial para proteger a los pacientes y a los sistemas sanitarios, y vital para preservar nuestra humanidad compartida.

#ActuaPorLaHumanidad

 

Firma la carta abierta de la AMPS en la que se pide la protección de las instalaciones sanitarias y del personal sanitario en las zonas de conflicto, de conformidad con el Derecho internacional.