Las 5 funciones del personal de enfermería en situaciones de crisis: reflexiones desde la primera línea en un mundo frágil

GNLI
9 Septiembre 2026
GNLI

El personal de enfermería está presente en todas partes en situaciones de conflicto y crisis, y su liderazgo también debe estarlo. Ese fue el mensaje clave del webinario de la Red de Antiguos Alumnos del Global Nursing Leadership Institute (GNLI) del CIE, celebrado en septiembre, que reunió a líderes de enfermería de primera línea para compartir las lecciones aprendidas a base de mucho esfuerzo en algunos de los lugares más difíciles del mundo.

La sesión, titulada «Fortalecimiento de las funciones directivas del personal de enfermería para lograr sistemas de salud resilientes en entornos de conflicto y crisis», se celebró en un momento desgarrador. Howard Catton, director general del CIE, rindió homenaje a los compañeros afectados por las inundaciones de agosto de 2026 en Nepal y el Tíbet en su discurso de bienvenida:

«A todos nos ha conmocionado y conmovido la magnitud del desastre y el nivel de destrucción», afirmó. «Debemos reconocer el profundo impacto en la salud mental que esto tiene en el personal de enfermería que está prestando asistencia mientras llora sus propias pérdidas y, en algunos casos, intenta rescatar a amigos y compañeros. El CIE se ha mantenido en estrecho contacto con la Asociación de Enfermeras de Nepal y está ofreciendo apoyo a través de #NursesforPeace. La Asociación está colaborando con sus socios para ayudar a coordinar las labores de socorro y garantizar que los conocimientos especializados en enfermería contribuyan de manera eficaz a la respuesta».

Desde la respuesta a las crisis cuando se producen hasta el fortalecimiento de la resiliencia antes de que ocurran, el papel de liderazgo del personal de enfermería suele pasarse por alto, pero es fundamental, complejo y multidimensional.

Liderazgo a nivel de sistemas

El webinario se llevó a cabo bajo la dirección del Consejo de Antiguos Alumnos de la GNLI, con la participación de la Dra. Olubunmi Lawal-Aiyedun, enfermera pediátrica y líder en salud global, y de la profesora Hamdia Ahmed, decana de la Universidad Médica de Hawler, en Irak. En él se analizaron cinco funciones clave que desempeña el personal de enfermería en situaciones de crisis y conflicto: como profesionales clínicos, educadores, gestores, investigadores e influyentes en las políticas.

Al profundizar en estas funciones, la profesora Ahmed afirmó: «Como investigadoras, las enfermeras tienen la función de recopilar y compartir datos sobre la violencia contra el personal sanitario, contribuir a la evidencia sobre la carga que supone prestar atención en situaciones de conflicto y, además, desempeñar otra función: influir en las políticas y ejecutarlas, defendiendo la protección de los trabajadores sanitarios, denunciando la violencia y presionando al Gobierno para que adopte soluciones no violentas».

La oradora invitada Alison Hutton, profesora de Enfermería en el Centro Colaborador de la OMS para la Enfermería, la Partería y el Desarrollo Sanitario de la Universidad Tecnológica, abordó el papel de la enfermería de práctica avanzada: «La práctica avanzada va más allá de la atención clínica directa, abarca responsabilidades de gestión y liderazgo, y requiere la supervisión de toda la respuesta». En pocas palabras: «De lo que realmente estamos hablando aquí es de liderazgo a nivel de sistemas».

Esto significa que el liderazgo de enfermería debe estar presente en todas las fases de la gestión de desastres. El personal de enfermería es fundamental para la respuesta inmediata, pero los conocimientos y la experiencia que adquiere en primera línea también son vitales para la prevención, la recuperación, la reconstrucción y la creación de sistemas de salud más resilientes.

De la cabecera del paciente a la mesa de negociación de políticas

Basándose en su experiencia en la región de la EMRO, el Dr. Ahmed Hawsawi, enfermero jefe de administración de los Hospitales Saudí-Alemanes y antiguo alumno de la GNLI, analizó el papel que desempeñan los profesionales de enfermería a la hora de proporcionar señales de alerta temprana a los responsables de la toma de decisiones.

«Si observamos los retos a los que se enfrenta la comunidad, ya sea en términos del impacto del cambio climático, de su alimentación o de otros problemas nutricionales, eso constituye una especie de alerta sobre lo que realmente se avecina y lo que podemos hacer de otra manera... Tenemos que pasar de la información recabada junto a la cama del paciente a la mesa de las políticas», afirmó.

El personal de enfermería se encuentra en primera línea de una emergencia sanitaria en Sudán, donde 33,7 millones de personas necesitan ayuda humanitaria, casi el 40 % de los hospitales de las zonas afectadas por el conflicto están fuera de servicio y, según los informes, han sido asesinados 94 profesionales sanitarios y médicos, entre ellos 12 enfermeros.

El presidente de la Organización de Enfermeras y Enfermeros de Sudán, Sr. Mowafag Hassan, compartió un análisis en el que se identificaban cuatro obstáculos principales para sus miembros: los riesgos para la seguridad; la escasez de recursos; el desplazamiento y el desempleo; y los dilemas éticos y la escasa ayuda económica. Defendió la importancia de la educación permanente, integrando la sensibilización sobre el trauma.

Por último, la Dra. Amal Naji Alqahtani, asesora del director general para asuntos de enfermería en el Jeddah First Health Cluster, centró el debate en la recuperación.

«La reconstrucción no debe limitarse a recrear el sistema que existía antes de la crisis. Necesitamos construir un sistema sólido, que sea receptivo y más resiliente», afirmó. Proteger, formar y empoderar a los profesionales de enfermería es clave para fomentar la resiliencia:

«Tenemos que formar, retener y desplegar al personal de enfermería, y prepararlo para liderar el proceso de recuperación, porque, en última instancia, proteger la formación en enfermería hoy significa proteger el sistema de salud del mañana».

Con la vista puesta en este futuro, la GNLI (Instituto Global de Liderazgo en Enfermería) del CIE está llevando a cabo proyectos para apoyar al personal de enfermería en situaciones de crisis, entre los que se incluyen un análisis regional de la legislación en materia de salud laboral de la Oficina Regional para Europa y Oriente Medio (EMRO) y las lagunas que afectan a la resiliencia del personal de enfermería, así como un panel de control denominado «NURSE PULSE» para evaluar el bienestar y la resiliencia en la EMRO.

En un momento en el que los conflictos y las crisis se están intensificando, es fundamental proteger y empoderar al personal de enfermería, ya que desempeña un papel de liderazgo en todas las fases de la gestión de desastres.

Ver el webinario a continuación 

 

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