International 
Council of Nurses
3 Place Jean Marteau
1201 Geneva
Switzerland
Tel: +41 22 908 01 00
Fax: +41 22 908 01 01
email: icn@icn.ch

   


 
 
 
 

 

La tortura, la pena de muerte y la participación de la enfermera en las ejecuciones 

 

Declaración de posición del CIE: 

El Consejo Internacional de Enfermeras afirma decididamente que las enfermeras no deben desempeñar ninguna función voluntaria en ningún acto deliberado causante de sufrimiento físico o mental ni deben participar, directa o indirectamente, en la preparación ni en la aplicación de las ejecuciones.  Proceder de otro modo es una clara infracción del código ético de la práctica de la enfermería.  

La responsabilidad primordial de la enfermera es para con las personas que necesitan cuidados de enfermería.  Las enfermeras tienen el deber de proporcionar el nivel de cuidados más elevado posible a las víctimas de tratos crueles, degradantes e inhumanos, y deben elevar su voz para oponerse a cualquier acto deliberado causante de dolor y sufrimiento.  

Si bien el CIE considera que la pena de muerte es inaceptable, es claro la responsabilidad de la enfermera para con el prisionero sentenciado a muerte se mantiene hasta la ejecución.  

El CIE insta a sus asociaciones nacionales de enfermeras miembro (ANE) a que influyan en favor de la supresión de la pena de muerte;  se opongan activamente a la tortura y a la participación de las enfermeras en las ejecuciones;  e instauren mecanismos que proporciones a las enfermeras asesoramiento y apoyo confidenciales en el cuidado de los prisioneros sentenciados a muerte o sometidos a tortura. 

El CIE pide que se adopten las medidas adecuadas e insta a las ANE y a las enfermeras individualmente que hagan otro tanto en apoyo de las enfermeras victimas de torturas, de tratos crueles, e inclusive de muerte por mantener una conducta ética profesional y por su trabajo en la defensa de los derechos humanos. 

El CIE está convencido de que en todos los planes de estudios para la formación de enfermería debe incluirse lo siguiente:  el reconocimiento de los problemas relativos a los derechos humanos y las violaciones de éstos, como la tortura y la pena de muerte;  la conciencia del empleo de tecnología médica, inclusive las inyecciones letales, para las ejecuciones;  y el reconocimiento del derecho de la enfermera a negarse a participar en las ejecuciones.

 

Antecedentes: 

Las violaciones de los derechos humanos son generalizadas y los adelantos científicos han dado lugar a formas de tortura complejas.  El CIE apoya la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas 1 y aboga por la defensa de la Convención contra la tortura y demás tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes, el Protocolo de Estambul sobre la Investigación y documentación de la tortura y demás tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes[1]

El Código deontológico para las enfermeras, del CIE establece que...  la responsabilidad fundamental de la enfermera es promover la salud, prevenir la enfermedad, restaurar la salud y aliviar el sufrimientoSin embargo, reconocemos que a veces se recurre a las enfermeras para que hagan exámenes físicos antes de los interrogatorios y tortura de los prisioneros, asistan a las sesiones de tortura para dispensar cuidados, y traten los efectos de ella. 

Las iniciativas para regular y "humanizar" la pena de muerte o para "medicalizarla" han dado lugar a problemas éticos y jurídicos contradictorios.

 

Adoptada en 1998

Revisada en 2003 y en 2006

(Sustituye a las anteriores posiciones del CIE:  "La enfermera y la tortura", adoptada 1989 y "La pena de muerte y la participación de la enfermera en las ejecuciones", adoptada en 1989).

 

 

Declaraciones de posición relacionadas: 

  • Las enfermeras y los derechos humanos

  • La función de la enfermera en los cuidados a los detenidos y prisioneros

  • Los derechos del niño

  • Hacia la supresión de las armas de guerra y conflicto

 


 

[1] Manual sobre la Investigación y documentación eficaces de la tortura y demás tratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes (Protocolo de Estambul).  Presentado al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el 9 de septiembre de 1999.

 

El Consejo Internacional de Enfermeras es una federación de más de 120 asociaciones nacionales de enfermeras que representa a millones de enfermeras de todo el mundo. Dirigido por enfermeras y para las enfermeras, el CIE es la voz internacional de la enfermería y trabaja para asegurar la calidad de los cuidados para todos y unas políticas de salud acertadas en todo el mundo.

 

 

English version   version française