Publicaciones Día Internacional de la Enfermera 2003 - Las enfermeras, siempre con la familia: Al cuidado de todos, contra el estigma del SIDA

2003 - Las enfermeras, siempre con la familia: Al cuidado de todos, contra el estigma del SIDA


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Estimadas colegas:

Muchas de ustedes se enfrentan cada día a la devastadora realidad de la pandemia del VIH/SIDA. Día a día cuidan de las víctimas y luchan para mantener la fuerza ante grandes dificultades. Admiramos la valentía, la pericia y la compasión que muestran.

La epidemia del VIH ha impuesto una terrible carga a millones de personas, familias y comunidades en todo el mundo. Para aliviar el sufrimiento es preciso mejorar la atención de salud y el acceso a los tratamientos, desplegar iniciativas de prevención más vigorosas, ampliar el alcance social, y prestar apoyo a los más vulnerables, especialmente a los huérfanos.

Sin embargo, el estigma y la discriminación bloquean el avance contra el VIH/SIDA. Alimentan la epidemia porque crean una cultura de secretismo, silencio, ignorancia, culpa, vergüenza y victimización. El estigma impide a las comunidades abordar el VIH/SIDA con los servicios de atención de salud o los medios jurídicos y educativos adecuados. Lo que las detiene es el prejuicio del VIH. Y este prejuicio sólo acabará hablando abiertamente de los hechos y realidades.

A algunas personas que tienen el SIDA se les niegan derechos básicos como la comida o la vivienda y se les despide de puestos trabajos que pueden desempeñar perfectamente. Puede ser que su propia comunidad, o lo que es más trágico aún, su propia familia las evite.

El miedo al estigma conduce al silencio y, cuando se trata de luchar contra el SIDA, el silencio es la muerte. Elimina todo debate público sobre el SIDA e impide que las personas averigüen si están infectadas. Puede ser causa de que las personas – trátese de la madre que amamanta a su hijo, o del compañero sexual que no quieren revelar su seropositividad – corran el riesgo de transmitir el VIH por no atraer la sospecha de estar infectadas.

Sin embargo, cualesquiera que sean las leyes y reglamentos que se adopten, las armas más poderosas contra el estigma y el silencio son las voces de las personas de todo el mundo que hablan abiertamente del SIDA. Continuando en la lucha contra el estigma del SIDA y prestando cuidados a todos, las enfermeras mostrarán el camino para derribar las murallas del estigma y el silencio. Esperamos que la información, las estrategias y los instrumentos del conjunto de documentos del DIE de este año ayuden a todos en su lucha contra la crueldad del VIH/SIDA y contra el estigma que se impone a sus víctimas.

Atentos saludos,

Christine Hancock
Presidenta
Judith A. Oulton
Directora general
Última actualización el Jueves 03 de Abril de 2014 14:28