El mejoramiento de los servicios de salud depende, en gran medida, de la presencia del saber actual y de la formación del personal de salud. Sin embargo, las enfermeras de los países en desarrollo y de las zonas aisladas tienen frecuentemente un acceso escaso o nulo a informaciones médicas o de salud esenciales, igual que a la formación.
Cuando están disponibles, las obras profesionales se ubican frecuentemente en bibliotecas u otras instituciones, para protegerlas. Estas instituciones no siempre tienen los medios de dar acceso a la información disponible a las enfermeras que trabajan «en el terreno». Esto resulta frecuentemente caro o es difícil adquirir recursos para fotocopiarlos o para distribuir el material.
Para las enfermeras y demás trabajadores de salud es urgentemente necesario tener informaciones que:
- Estén disponibles allí donde ellos ejercen.
- Respondan a las demandas de información en situaciones cotidianas, o a las necesidades de formación.
Que no dependan del acceso a equipos de reproducción o a infraestructuras tecnológicas.




