El Consejo Internacional de Enfermeras expresa su profunda solidaridad con los profesionales de enfermería y los trabajadores de la salud afectados por la escalada de violencia en Oriente Medio y la región del Golfo.
En los últimos días, el CIE se ha puesto en contacto con muchas de sus asociaciones nacionales de enfermería de la región para ofrecerles apoyo y escuchar directamente de las enfermeras y enfermeros los retos a los que se enfrentan a medida que evoluciona la situación. Como parte de su iniciativa #NursesforPeace, el CIE también está lanzando una acción fotográfica global en la que invita al personal de enfermería y asociaciones de enfermería de todo el mundo a mostrar su solidaridad con los colegas afectados por la crisis. A continuación, se ofrecen más detalles al respecto.
El personal de enfermería trabaja con miedo e incertidumbre. Cuidan a los heridos, apoyan a las familias en situación de angustia y se esfuerzan por mantener en funcionamiento los servicios esenciales. Cumplen con su deber ético de cuidar, a menudo con un riesgo personal significativo.
José Luis Cobos Serrano, presidente del Consejo Internacional de Enfermeras, ha declarado:
«Como profesional de enfermería, nuestro compromiso es siempre con la vida, la dignidad y la atención. Hoy en día, las enfermeras y enfermeros de todo Oriente Medio trabajan en condiciones extremadamente difíciles y peligrosas, pero siguen atendiendo a los heridos, apoyando a las familias en situación de angustia y manteniendo los servicios de salud esenciales. Están cumpliendo con su deber profesional y ético, a menudo con un gran riesgo personal.
El derecho internacional humanitario es claro. Los trabajadores de la salud, los pacientes y las instalaciones deben estar protegidos en todo momento. La neutralidad médica no es opcional. Los ataques contra la atención sanitaria son ilegales, indefendibles y exigen investigación y rendición de cuentas.
Nos solidarizamos plenamente con nuestros colegas enfermeras y enfermeros y con los civiles cuyas vidas están siendo devastadas. Los profesionales de enfermería no son combatientes. Son cuidadores. Deben poder realizar su trabajo de forma segura y con dignidad».
La Dra. Myrna Abi Abdallah Doumit, miembro de la Junta Directiva del CIE para la región del Mediterráneo Oriental, afirmó:
En toda la región del Mediterráneo Oriental, el personal de enfermería es el pilar de la humanidad en medio de la devastación y el miedo. No llevan armas, sino esperanza. Curan a los heridos, consuelan a los afligidos y mantienen unidos los frágiles hilos de la vida cuando todo lo demás se desmorona. Sin embargo, su valentía nunca debería ponerse a prueba con la guerra. Ninguna enfermera debería tener que elegir entre salvar vidas y salvar la suya propia. Su seguridad, su dignidad y su misión de cuidar deben protegerse de manera prioritaria. La comunidad de enfermería de nuestra región hace un llamamiento al mundo para que defienda la santidad de la vida, ponga fin al sufrimiento y proteja a todos los trabajadores de la salud y civiles atrapados en esta tormenta. Nosotros, el personal de enfermería de la región del Mediterráneo oriental, no permaneceremos en silencio. Elegimos la paz, defendemos la humanidad y exigimos la protección de quienes protegen la vida».
Los conflictos perjudican a las personas, las familias y las comunidades. Dañan los sistemas de salud y dejan secuelas físicas y psicológicas duraderas.
El derecho internacional humanitario es inequívoco. Los hospitales, las clínicas y las ambulancias nunca deben ser objeto de ataques ni obstrucciones. Nunca se debe negar la atención a los pacientes. Las escuelas y otras infraestructuras civiles están protegidas por el derecho internacional y no deben ser atacadas.
Con demasiada frecuencia, estas protecciones legales se ignoran. Cuando se ataca la atención sanitaria, se menoscaba la propia humanidad. Se rompe la confianza. Se debilitan los sistemas de salud. La recuperación se hace más difícil.
A través de su campaña Enfermeras por la Paz, el CIE ha pedido constantemente la protección de los trabajadores y los servicios de salud en todos los conflictos.
El CIE insta a todas las partes a que cumplan plenamente el derecho internacional humanitario, protejan sin excepción a los trabajadores y las instalaciones de salud, salvaguarden a la población civil y garanticen un acceso humanitario seguro y sin obstáculos. La prioridad debe ser la distensión y el diálogo.
El CIE seguirá alzando la voz de forma clara y firme en defensa del personal de enfermería, los pacientes y el imperio del derecho internacional.
Aquí puede verse un breve mensaje en vídeo del director general del CIE, Howard Catton, en el que comparte las primeras impresiones de las asociaciones nacionales de enfermeras de la región, explica la acción fotográfica mundial e invita al personal de enfermería a participar. Como dice el director general del CIE, el compromiso del Profesional de enfermería con los pacientes es inquebrantable y, con su apoyo, los 30 millones de enfermeras y enfermeros de todo el mundo siguen siendo un ejército decidido a lograr la paz mundial.
Para demostrar la solidaridad mundial con el personal de enfermería que trabaja en circunstancias extremadamente difíciles, el CIE invita a las enfermeras, enfermeros, las asociaciones de enfermería y los socios de todo el mundo a participar en una muestra visible de apoyo a través de su iniciativa #NursesforPeace (Enfermeras por la paz).
Se invita al personal de enfermería y a los equipos a descargar la pancarta #NursesforPeace, hacerse una foto sosteniéndola o mostrándola con sus compañeros y enviarla a [email protected]. Estas imágenes formarán una muestra global de apoyo cada vez mayor y se compartirán con las asociaciones nacionales de enfermería del CIE y las enfermeras y enfermeros a las que representan en Oriente Medio y la región del Golfo para demostrar claramente que no están solos.
Las fotos que ya ha compartido el presidente Cobos en la conferencia de la ANMC en Zambia y el director ejecutivo del CIE, Howard Catton, en la conferencia de la CNAI en Italia, muestran cómo la iniciativa está empezando a movilizar a la comunidad global de enfermería.
